domingo, 29 de junio de 2014

"El arte me salvó la vida”

COMPAÑÍA TEATRAL DE AVELLANEDA: JUANJO BENAVENTE
Dirige  el Grupo Artístico Rodolfo Walsh, que  con tres obras itinerantes, recorre el Municipio de Avellaneda, entregando, en forma gratuita  arte y esperanza. Su origen  humilde y  su niñez vulnerable  son  el motor del emprendimiento.



















Son  las tres de la tarde de un jueves soleado, la cita es con el gestor del  grupo  que lleva el teatro a las escuelas, hospitales del Municipio, y que próximamente presentará, en las tres sedes de la  UNDAV,  la obra "Retratos de la Memoria".
Juanjo Benavente, actor, director y creador  del Grupo Artístico Rodolfo Walsh, da la bienvenida con una sonrisa tímida, mientras agradece la nota. Como un perfecto anfitrión ofrece  un asiento  frente a un cuadro del Che,  y algo para beber  con ademanes medidos, cuidados. Está nervioso y así lo dice: “la situación de entrevista  me  incomoda un poco”. Quizás por eso en la otra punta del  espacioso living de la "Casa del Flaco",  Centro Cultural de Sarandí que homenajea a Luís Alberto Spinetta, un amigo músico "le hace el aguante".
“El grupo surge de lo que soy  desde mi formación de actor", responde cuando se le pregunta por el origen del  Grupo. " La historia es corta. Tiene su raíz en una obra para chicos maravillosa que se llama "El día de los Colores". En ella no hay señoras que quieran matar animales para hacerse un vestido. ¿Viste que las obras para chicos suelen ser crueles? Acá no, acá no  hay buenos y malos. Acá hay gente que tiene conceptos erróneos, gente equivocada.”
Gente equivocada como él y sus amigos de la calle, “cuando hacían  cosas que no estaban bien y recorrían  caminos que no es bueno andar”, dice mientras enfatiza con sus manos.  Porque Juanjo vivió en la calle y conoce  las realidades de una existencia precaria. "Mi vieja se quedó en la calle con cuatro pibes en los noventa", afirma  mientras arranca miguitas imaginarias de la mesa ratona. Se acomoda inquieto en un sillón demasiado bajo para sus piernas largas y prosigue: "Nos sacaron de la agenda en los noventa. Yo segundo grado lo hice tres veces porque vivía en la calle. En la Plaza Granados, de Villa Lugano,  a pesar de que mi vieja siempre tuvo laburo.  Había media escuela vacía y no había un Estado que se preocupara por eso. Esa es la razón por la que el Grupo funciona, se trata de abrir el abanico y de mostrar otras realidades a quien no tiene otros medios"
 “A mi el arte me salvó la vida. Sino ya no estaría vivo”, sentencia. Una vez encontró un cartelito en el Centro Cultural Lugano, en el que decía que se daban clases gratuitas de teatro, pero como él pensaba que allí  eran "todos tarados, todos caretas", tardó un tiempo en inscribirse. En realidad, acota, "no lo pensaba, sólo lo decía porque los pibes me iban a cargar".  Celebra haber vencido esos prejuicios y empezar el Taller,  porque su vida cambió para siempre.
Volviendo a la historia del Grupo, cuenta que un día  se cruzó en la calle al Intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y le dijo que era una lástima tener un teatro como el Roma y no ofrecer ni una sola obra gratuita. El funcionario le dio la razón y también el apoyo para el emprendimiento. A partir de ahí comenzó a convocar a colegas,  actores, actrices y escenógrafos, a gente que entendiera la cultura como él.
-¿Qué clase de cultura es esa?
-Es la que va más allá de lo técnico de cada rama del arte; es la que ve al arte como una forma de contención,  una herramienta de transformación social, una herramienta que salva vidas. Como salvó la vida de quien habla. Yo a través del teatro empecé a ver otra realidad y pude elegir. Queremos que la gente pueda elegir. Si sentiste alguna vez la acidez en la boca de una semana sin comer, vas a tener otra sensibilidad distinta hacia quien no tiene. El hambre no es el dolor de panza, es tener un clavo oxidado entre los dientes. Quien ha tenido la desgracia y la suerte de vivir esa experiencia, no va a lucrar con la necesidad del otro. Por eso nos involucramos.
La Compañía,  desde su formación  a principios de 2013, ha puesto en escena “El Día de los Colores”,  para el ciclo de Vacaciones de Invierno en el  Teatro Roma; “Retratos de la Memoria”, una obra conceptual de pequeños cuadros,  cuyo eje central es la última dictadura militar argentina, ofrecida   al público los días 22 y 23 de marzo pasado;  e “Historias de Granja”, una   pieza para títeres, que representan para los niños en jardines de infantes, hospitales y que próximamente llegará a la Cárcel de Encausadas de La Plata,  y  según el director "tiene el mensaje que todos somos diferentes y todos valiosos; no hay gente que sirva y que no sirva".  Si bien no tienen armado un taller sobre la obra, le piden a los docentes que la usen como disparador para tratar temas como la discriminación y la solidaridad.
El futuro para Juanjo Benavente es en lo inmediato una sucesión de ensayos y funciones, mezclado con el trabajo y su militancia;  y  a largo plazo la concreción de la Carrera en Gestión Cultural,  que espera retomar el próximo cuatrimestre, para obtener un título que valide lo que ya es: un hacedor de cultura.


martes, 24 de junio de 2014

"Tierra de Pizarnik"

Por Alicia Andelo

Un 29 de abril, Alejandra la poetisa,  nacía en Avellaneda. Era hija de inmigrantes, por lo que su español siempre tuvo un marcado acento. Tal vez por esto y por su natural  introspección buscó desesperadamente los límites del lenguaje. En su pluma el idioma registra una entonación singular. Con cada palabra indagó, registró y experimentó sobre los temas que atravesaron toda su existencia: la angustia, la extrañeza de ser en el mundo, lo poco adecuado del lenguaje para expresar el mundo y lo poco adecuado que es el mundo para satisfacer nuestros deseos.
"Alejandra no vino a ubicarse dentro de la poesía argentina sino a desubicarla, y no sólo a la poesía argentina, sino también a la poesía contemporánea" dice Ivone Bordelois, biógrafa de la autora. Sus méritos de poetisa fueron apreciados en su estancia en París, por Julio Cortázar, Octavio Paz y Rosa Chacel, con quienes entabló amistad. Su talento profano y su forma de escribir desde los huesos, se abrieron camino para posicionarla entre los grandes de la lengua castellana.
Sin embargo su obra nos sabe a poco, quizás porque ella nos dejó a los 36 años:  La Tierra más ajena, La Última Inocencia, Las Aventuras Perdidas, Árbol de Diana, Los Trabajos y las Noches, Extracción de la Piedra de la Locura, Nombres y Figuras, El Infierno Musical, La Condesa Sangrienta, Los Pequeños Cantos, El Deseo de la Palabra, Textos de sombra y Últimos Poemas.
La placa con su nombre en la Plaza Alsina,  hoy me hizo recordarla y recordar  uno de sus poemas; bah, una parte de èl.

"Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón.
Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos".


Una buena propuesta para conectarse con su poesía,  y dimensionar la importancia de ésta en las letras argentinas,  son estos capítulos de Memoria Iluminada, del Canal Encuentro:

miércoles, 18 de junio de 2014

"Los números de las Artes"

PARTIDO DE AVELLANEDA


“La proliferación de argumentos en los foros donde se discuten proyectos tocantes a la cultura y al desarrollo local, en la UNESCO, en el Banco Mundial y en la llamada sociedad civil globalizada de las fundaciones internacionales y de las organizaciones no gubernamentales, han transformado lo que entendemos por el concepto de cultura y lo que hacemos en su nombre” -  George Yúdice.


La cultura, entendida como una construcción social, necesita que los actores adquieran visibilidad, en tanto desarrollan sus actividades culturales.  Para que esto ocurra deben confluir numerosos factores que tejerán el entramado cultural;  tales como una variada oferta de opciones artísticas;  una política pública que acompañe con el financiamiento necesario todas las expresiones emergentes de la sociedad; y  una apertura de escenarios, tanto estatales como privados, que permitan a los artistas exponer sus emprendimientos.

Un paneo  general  de Avellaneda arroja los siguientes resultados:

La ciudad, según la información obtenida en los links del municipio, tiene  22 Centros Culturales, 8 Museos, 10 Institutos de Arte, 3 Salas Teatrales Municipales, 1 Auditorio, 1 Escuela de Danzas Clásicas, 1 Orquesta Sinfónica, 1 Orquesta Juvenil, 38 Bibliotecas, 1 Teatro Lírico y 15 Puntos Culturales.  Todos ellos pertenecen al área de la Secretaría de Cultura, Educación y Promoción de las Artes o cuentan con su auspicio.


Desde 2005 a la fecha, el municipio destina entre un 2,5% y un 4,1% de su presupuesto al área de Cultura; en tanto que Nación  lo calcula entre el 0,10% y el 0,93%. Por su parte, en otros municipios como el de Vicente López o el de Morón los porcentajes varían entre 1,02% y 1,35%, y 1,71% y 2,20%, respectivamente.

En el orden de lo privado se puede destacar que existen más 25 grupos teatrales, de los cuales 8 poseen sala propia y se reúnen en la llamada “Red Teatral Sur”  que nuclea a las agrupaciones teatrales independientes del Conurbano Zona Sur.

Según el censo 2010, la población en Avellaneda ascendía a 340.985 habitantes, de los cuales el 7,1%  eran adolescentes de 15 a 19 años. De esos 24.468 jóvenes el 17% vivía en condiciones de pobreza. Fue  hacia esta última franja poblacional que se destinaron fundamentalmente los Puntos Culturales, pensados como espacios de contención e inclusión social para personas en situación de vulnerabilidad. El programa que articula estos lugares determina que en las instalaciones se brinden talleres de todas las disciplinas del arte, como también apoyo escolar primario y secundario.

Si bien no existen estadísticas que den cuenta de la cantidad de institutos privados de las diferentes ramas del arte,  es posible estimar que son muchos y variados si se atiende a las ofertas  halladas en Internet, en Páginas Amarillas y hasta en los amasijos multicolores de anuncios pegados en los negocios.


La oferta cinematográfica comercial está dada por las 6 salas de cine que posee el Alto Avellaneda Cine y  las 16 salas  en el complejo Village Cines, con 3595 butacas disponibles.  El Cine Wilde, recuperado por el Municipio en 2013, que cuenta con 3 salas y capacidad para 302 personas, exhibe material fílmico aportado por el Instituto Nacional de Artes Visuales (INCAA) con un  precio por entrada de $5.

¿Se puede considerar culta una población con un gran acceso a los consumos culturales, o bien,  lo es aquella que genera expresiones artísticas? ¿Deben coincidir esas dos condiciones para que realmente pueda hablarse de una población con acceso a la cultura?  ¿La oferta en Avellaneda es lo suficientemente numerosa y abarcativa para satisfacer las necesidades culturales de su población? Sobre estas consideraciones el lector deberá  sacar sus propias conclusiones.







Fuentes:













http://www.redteatralsur.com/groups/index/?PHPSESSID=1f0693fb794c56b78d7998c63ea712d1


Direcciones de Institutos de Arte, Centros Culturales y  Bibliotecas mencionados en el artículo.
http://www.mda.gob.ar/index.php?s=45
http://www.laciudadavellaneda.com.ar/guiaserv.php?n=Centros%20Culturales
http://www.culteducaavellaneda.com.ar/noticias/wmview.php?ArtID=104



miércoles, 4 de junio de 2014

"La culpa no es de nadie y es de todos"

“El peronismo es un facilitador del desarrollo social en la vida de las personas y yo soy un militante social inclinado hacia el lado de la cultura, un hacedor de la cultura” asevera el Secretario de Cultura, Educación y Promoción de las Artes Hugo Caruso, en su despacho de la “vieja” Municipalidad de Avellaneda,  mientras transcurren los pocos minutos que pudo sustraerle a su agenda para esta nota.

Todo en él transmite energía y dinamismo,  y en la Secretaría a su cargo acompañan,  ese incesante despliegue, los llamados, las citas, la gente entrando y saliendo continuamente; todo  da cuenta de alguien en permanente actividad.

Cuándo se le pregunta por los motivos de su permanencia en la gestión cultural dice que desde chico tuvo inclinaciones artísticas, que estudió en el Conservatorio y que se interesó también en lo social porque para él “no hay desarrollo artístico que no esté ligado a lo social”. Afirma que no le interesa otra cosa que no tenga que ver con la educación, con lo artístico, con la cultura; y por eso está editando los libros que ha escrito, para que le sirvan a la gente.

Sobre su gestión en Avellaneda sostiene que lo mejor que encontró en el municipio fue el gran desarrollo que había y supo que podía ayudar para hacerlo más grande, más eficiente. Más de 20 años de mandato municipal le han permitido concretar la creación de jardines, centros de apoyo de escuelas, los institutos de arte, los puntos culturales y estar en la génesis de la UNDAV que, a su modo de ver, “es lo más grande que me pudo pasar”, ya que sostiene que no la ve solamente como un lugar de excelencia, sino como algo que transforma todo lo que toca.

-¿Y después de este colofón, que es la Universidad Nacional de Avellaneda, qué sigue?
 - Hay que perfeccionar todo lo hecho y avanzar para que nadie quede afuera. Hay mucho por hacer en este sentido. Todos lo que tenemos algo debemos contribuir para aquellos que no tienen nada. La culpa no es de nadie y es de todos. Tengo escrito un libro que tiene que ver con eso (Fondo Solidario Nacional), para que la igualdad de oportunidades sea real, porque nadie tiene la culpa donde nace. Todo habitante tiene que estar bien

Sobre la cultura vehiculizada por el Municipio, asegura que tiene que llegar a todos lados y abrir espacios; son esos espacios los que necesitan los grupos independientes para realizar todo aquello que pueden hacer. El darle posibilidades a los emprendedores jóvenes es una de sus metas.

Al concluir la entrevista  se define: “Soy un  peronista al servicio de la cultura. Creo que el peronismo ha sido un contribuidor fundamental en este país para que todos accedan a la cultura. Ahí, en el primer gobierno de Perón cambió la Argentina. Perón decía que la felicidad del pueblo es la grandeza de la Patria. No alcanza con que todos los números de la economía sean buenos. Hacer grande una Nación es que la gente pueda estar bien”